Dijo que yo no.
Dije que eras tu mi amor.
Dime que entre los dos, hubo más que un beso, por favor.
Espere el dolor, y aún así te ofrecí mi calor.
¿Para qué? Si tu no quisiste compartir conmigo este amor.
Aunque sé que eras un desastre,
pero por dios, ¿quién no iba a caer en la tentación?
De besar tus labios, de mirar tus ojos, de escuchar tu voz,
Oh, por favor, hacía tiempo que no veía un desastre tan bonito como vos.
Quizás así es la vida,
te presenta personas y momentos únicos,
momentos que hay que aprovechar al máximo,
porque hay desastres que solo pasan una vez en la vida.
Ahora me conformo con verte en mis sueños,
en un lugar donde no hay imposibles,
un lugar que puedo moldear a mi antojo.
A Little Grenade.
Solo escribo para desahogarme.
jueves, 14 de mayo de 2015
Me conformo con verte en mis sueños.
domingo, 1 de febrero de 2015
Lo intenté.
Sentí como si me hubieran atado una cuerda al cuello, no me dejaba respirar.
Me estaba quedando inconsciente, sin oxígeno.
Y tú estabas ahí, dispuesto a darme el oxígeno que necesitase,
dispuesto a darme el tiempo que hiciera falta. Cualquier cosa por estar un segundo más a mi lado.
Pero no quise tu ayuda, no pude quererte,
pero lo intente.
“No puedo verte, pero te intento encontrar.
Trato de oírte, y no puedo escuchar...
Vi lo que nunca pude ver
Oír esas cosas que olvide
Porque cuando te fuiste me enseñaste el poder de creer.
Y solo pensé en mi misma porque fui egoísta
Tu corazón no vi porque yo fui muy cruel
y ya no quiero recordarme todo lo que he cambiado así
No sabes que tu amor, sigue hoy junto a mi.”
Eso solo es un pedazo de una canción, que parece que hablara sobre ti, (sobre mi)
como muchas otras.
No entiendo como me dejaste, te deje,
como nos dejamos ir.
Aún sigo intentando analizar que salió mal, y sé que yo fui la culpable,
esta vez la culpa fue mia.
martes, 20 de enero de 2015
De vuelta a la ru(t)ina.
Vuelta a la rutina de siempre (o a la ruina, a saber).
Pasan los días esperando a que pase algo, algo que me saque de la rutina,
pero todo sigue igual.
Pensaba que tu me sacarías de las ruinas,
que equivocada estaba.
No se puede arreglar algo que esta roto, y eso lo sabíamos,
sobre todo tú,
que no te cansabas de intentarlo (pero yo no te deje).
Sabia de sobra que cuando arreglas algo roto, te terminas rompiendo un poco más (y yo no quería que te rompieras más de la cuenta).
domingo, 11 de enero de 2015
Días grises.
De la cima a la caída, como siempre.
En eso se ha basado todos estos meses, la cosa es que ni siquiera logre llegar a la cima y ya había vuelto a caer.
Contigo, con quien creí que aunque sea podía llegar a rozar el cielo, me equivoque por completo, ya que acabe más hundida que nunca. Hundida en un mar de lágrimas, sumergida en mi tristeza y en mis días grises.
Días que para mi llovían y para ti el sol estaba brillando más que nunca.
Esos días en los que creí que iba a morir de frío,
y tu ahí, viviendo en los labios de otra.
Pude sentir como se me caía el mundo encima y no había nadie a mi lado para lograr seguir adelante.
Vinieron muchos después de ti, pero ninguno de ellos era como tú, ninguno conseguía llenar ese vacío que tu dejaste. Y ahí es donde comprendí que nadie va a llenar ese vacío, que tengo que vivir con ello y fingir que te he olvidado.
Parece que se me da genial, porque ya no me preguntan por ti mis amigas.
Ellas (al igual que yo) piensan que te he olvidado.
sábado, 25 de octubre de 2014
Prefiero quedarme soñando.
en el que un beso ya no significa «me gustas»,
en el que dicen un ''hola, ¿qué tal?'' sin importarles realmente la respuesta,
en el que las promesas quedan en el aire,
que los ''para siempre'' con suerte duran dos meses,
donde las palabras están llenas de mentiras y la gente tiene más de una cara,
un mundo en donde los abrazos están vacíos, las miradas esconden secretos y las sonrisas ocultan dolor.
Vivo en un mundo donde nada es lo que parece, un mundo donde prefiero quedarme soñando.